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Si eres un desempleado supongo que habrás estado en alguna entrevista de trabajo proveniente de la plataforma online Infojobs. Y, ¿no te pasa que, a veces no lees ni las funciones que debes hacer en el puesto en cuestión, sobre todo, cuando no cumples los requisitos? Según un amigo mío, para conseguir una entrevista en el inframundo de las ofertas de infojobs, tienes que ser uno de los 20 primeros  que deje su curriculum en la empresa; y yo, que llevo 9 meses parado puedo decir que es cierto, podéis creerme ya que he hecho 11 entrevistas de trabajo en este tiempo.

Todos sabemos  que es imposible un careo con la empresa si no cumples lo que piden; encontré una oferta de trabajo como “almacenero funerario” y aplique esta premisa, ya que mi recorrido profesional ha ido ligado al mundo del marketing, la comunicación y el diseño, así que, sin esperar a leerla completa , y en mi búsqueda incesante, puse mi CV entre estos 20 primeros.

Ya, por la noche, hablando con mi pareja, él me dijo: “no son perfiles muy solicitados dada la “especialidad del trabajo”. No lo creí, sobre todo porque para el puesto ya había 160 personas postuladas y esperando ansiosas a ser llamadas para la nunca llegada entrevista. Me paré a leer bien las características del puesto y fue el primer momento en el que fui consciente de mis funciones si lo conseguía: debía presentarme en el lugar de los hechos, ya fuera muerte natural, asesinato, accidente, en putrefacción, etc recoger el cuerpo, o los restos, llevarlo hasta el almacén y amortajarlo, es decir, vestir, pintar, taponar orificios para evitar derrame de jugos y dejar el cuerpo visible para familiares y amigos. Seguía pensando que no me llamarían

Pero a la mañana siguiente, y estando yo en el servicio, una llamada interfirió en mi momento; era la funeraria que quería verme en 30 minutos, y yo, con los pantalones bajados¡¡¡ Me vestí rápidamente, cogí mi turbo bicicleta disfrazado de falso ejecutivo y me presenté a tiempo en el lugar indicado. La señorita que me entrevistó, por cierto, muy simpática, me comentó: ¿sabes a que te vas a enfrentar? Cuerpos descuartizados, pudriéndose, expulsando jugos por los orificios, etc Yo, que solo veía el trabajo fijo, con posibilidades de ascenso y en un mundo sin crisis, le dije: “A todo se acostumbra uno”. “Te llamamos en un rato para hacerte una prueba de ingles”, supongo que también los muertos saben idiomas. Todavía no tenía muy claro si esa señorita me llamaría nuevamente, pero vino la llamada, ya en casa y con la bata de guatiné que acostumbro en invierno.

Cada vez me veía más cerca de la muerte, sin saber realmente si sería capaz de soportarlo y ¡¡había pasado la prueba de ingles!!Ya solo quedaba la prueba ante “el gran jurado”, el director  y el jefe de recursos humanos, con solo los 5 últimos candidatos . Me dí un paseo matinal, recapacité ante las obras del metro y esperé la llamada de la funeraria, y ¡llamaron! Ya no podía decir que no, era un trabajo, al fin de al cabo, ¿como negarse por ser un cagao?Llamé a mi madre y le comenté la situación; yo, por suerte o por desgracia en algunos momentos, tengo una mamá que es mi amiga también, y ella sabe secretos que solo algunos de mis mejores amigos saben, así que no me corto cuando tengo que comentarle algo, ni ella tampoco; esto ha provocado  entre nosotros que si tiene algo que decirme o tengo algo que decirle, nos disparemos la verdades a la cara, aunque lo que se diga  duela mucho, destroce nuestro ego o mande nuestras verdades irrefutables por el retrete. en este caso me dijo: “tu nuca has temido a nada, “sigue hacia adelante”. Me parece que hasta me lo creí.

Ya en la última entrevista no lo tuvieron tan claro, sobre todo cuando me preguntaron un hecho que me había marcado de pequeño y yo, ingenuo, les comenté que la muerte de mi tía-abuela, una mujer que yo amaba de pequeño y que siempre estará en mi corazón; les conté la historia de como yo, siendo un niño de 8 años, me había presentado en el velatorio, me había agazapado entre los mayores y me había asomado donde yacía el cuerpo y, al ver el rostro blanco, había huido y huido. No me sirvió de nada correr porque esa imagen me acompañó 1 mes, 2 meses, 3 meses y me hizo llorar día y noche, en la escuela, en mi casa, en el servicio, en la ducha…durante muchiisimo tiempo; a día de hoy, aún conservo esa escena grotesca y patética de pueblo, donde los familiares velan a su seres queridos en las casas, y mi tía blanca, con la boca entreabierta, con sus manos en el pecho y yaciendo con su pijama de madera.

Ya por la tarde, en mi sesión diaria de pilates, la llamada esperada para decirme el “no has sido seleccionado”. En un primer momento  me enojé mucho, me enfadé conmigo mismo por haber contado esa anécdota, quizás, inoportuna y haber lapidado mi oportunidad laboral. Una mujer ya mayor de mi clase, estando comentando la jugada, me dijo que a un sobrino suyo si  que lo cogieron y no le advirtieron de ciertas cosas; el cuerpo ya inerte, debido a los gases o nervios, sufre espasmos y pueden levantarse después de algunas horas muerto , algo inconsciente y automático, pero, ¡se mueven!. Y el sobrino, en una guardia nocturna, había huido despavorido del almacén cuando el cadáver  que estaba preparando se había incorporado de repente. ¿Se imaginan?Todo oscuro, un silencio petrificante, olor a formol, tu solo en la mesa de trabajo con un cuerpo y de repente, ¡zas!, el cuerpo se levanta; yo creo que no lo cuento y no me ven más el pelo.

Con este post, os lanzo la pelota a ustedes, ¿que hubierais hecho vosotros, en crisis, desempleados y con vistas a un trabajo en este ámbito?¿lo hubierais tomado?¿pensáis que es cuestión de tiempo acostumbrarse a estas situaciones?¿cuantas noches sin dormir pasaríais para olvidar?¿y si estando en el almacén se levanta el cuerpo?yo muy digno de mi condición sexual digo: !Maricón el último!

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