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Son pocos artistas los que se aventuran a dar su propia visión sobre la religión. En la historia encontramos que, quienes han tenido el valor de hacerlo, han sufrido, por un lado u otro, vejaciones, censura e incluso la lapidación total, sobre todo si pensamos en los antiguos que se atrevieron a enfrentarse a las ideas que los TodoPoderosos hacían llegar a sus fieles. En la actualidad, la Iglesia ha ido perdiendo valor y muchas personas, a pesar de que algunas conservan sus creencias, se han vuelto muy críticas con los ideales conservadores que promueve el Vaticano y prefieren mantener sus ritos en privado, teniendo a Dios como un algo suyo, algo interno, que no tienen porque compartir con una Institución en la que no se sienten representados.

Si pensamos en los clásicos, Botticelli, Raphael, Miguel Angel y todos los artistas del Renacimiento Italiano, y posteriormente europeo, vemos en sus obras pictóricas un acuerdo común en el reflejo de la Biblia.  Sus pinturas se llenan de gracia divina, sus personajes son delicados y sus vírgenes, niños, etc gozan de una dulzura acorde con lo que la Iglesia quería enseñar en sus lecturas: la virgen es virgen e inmaculada, el niño Jesús, el Salvador y Dios, el Padre de todo, ese juez superior que estaba sentado sobrevolando las altas esferas para perdonar todos lo pecados del Ser Humano.

Pero el arte contemporáneo tiene una característica muy especial: es libre, como la libertad de expresión y en esta libertad está presente el escándalo. Los creadores más actuales golpean duramente lo cimientos que han mantenido rectos a los seres humanos durante tanto tiempo, afortunadamente. La Iglesia ya no tiene ese poder censurador que poseía durante la España de los Reyes Católicos, con su famosa Inquisición y sus formas de poder están siendo realmente cuestionadas, y es normal; ¿como es posible que una Institución que ha gobernado y, de una forma u otra, aún gobierna, pida pobreza, humildad y austeridad cuando los representantes de Dios en la Tierra viven a tocateja sin cortarse un pelo? En estos tiempos donde se se cuestiona todo, ésto ya no es creíble y, sin ánimo de ofender con mis palabras, muchos piden una Iglesia que concuerde con los valores de su Creador.

Y aquí aparecen los más valientes, esos creadores de controversia que no les importa ser censurados porque, si existe un lugar donde quieran escucharlos, ellos van a exponer al público sus pensamientos más profundos sobre las cuestiones  religiosas. Y no son pocos, no os creáis, pero rebuscando en la red he encontrado tres que me han llamado especialmente la atención, y no solo a mi, ya que sus propuestas han sido duramente criticadas y censuradas.

1º FERNANDO BAYONA

Este artista, que es paisano de Jaén, expuso su obra en la Universidad de Granada  y recibió duras críticas por su particular visión de los textos sagrados. La controversia llegó a tal punto que fue clausurada poco después por amenazas de los sectores más conservadores, incluso con llamadas telefónicas al propio autor.

2º PAUL FRYER

El artista londinese recrea el cristo crucificado en estas esculturas hiperrealistas, donde  no solo presenta a Cristo en la cruz, sino como personaje de color, crucificado en una torreta eléctrica o un simio colgado de sus extremidades

3º ENTTER: “CHURCH OF WHATEVER”

Rompiendo totalmente los esquemas de los dos anteriores, tenemos a este artista del pixel y de los 8 bits. Con un aire que nos recuerda a los juegos de la antigua Atari hace una dura crítica la Iglesia y transforma a la Institución en un maquiavélico plan del demonio que quiere gobernar al mundo con los últimos papas como sus mayores seguidores.

Lejos de polémicas ya que éste no ha sido el fin de este post, la libertad de expresión, ¿debe quedar supeditada a la ofensiva que se pueda provocar? El mismo Papa Francisco, en uno de sus mítines dado con motivo del atentado terrorista a la revista crítica francesa Charlie Hebdo, pedía que no se debe ofender a ninguna religión usando palabras como “dar un puñetazo si se ofendía a una madre”. No creo que estas fueran las palabras que empleó, pero muy parecidas si. ¿Qué piensas? ¿Está mal que un artista utilice la Biblia para hacer su propia versión? ¿O podemos ser libre con nuestros actos, aunque con ello se ofendan a miles las personas? Yo me quedo en medio, pero no estoy de acuerdo con que se amenace de muerte a nadie por tal motivo, porque entonces se comete el mismo error.

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