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Realmente ya no es futura mamá porque de estas fotos hace tiempo y Lola ya tiene su añito. ¿Qué mejor momento para hacerse unas fotografías que cuando en tu ser está creciendo una pequeña personita? Para mi, siempre es un honor regalar fotografías, es mi trabajo, lo se, pero es una excepción que siempre cumplo con mis seres queridos, amigos o hermanas. No te puedo regalar dinero, porque la cosa está muy malita, pero te regalo mi trabajo, mis enfoques, mi sentir ante tu situación.

El trabajo con Ana es siempre un placer porque ella está muy acostumbrada, por su trabajo en televisión, a tener varios registros, o sea que lo mismo te pongo unas medias negras, te visto de gótica, te pongo un cuchillo en la mano y me haces de asesina que se coloca un chal sobre los hombros, una cestita en la mano y eres la niña más dulce sobre la tierra. Eso es lo que buscamos los fotógrafos cuando una o un modelo quieren un book fotográfico para su carrera, que sepas sobreactuar delante del objetivo.

Para esta ocasión, se iban a realizar tres sesiones, una a los 3 meses, otra a los 6 y otra cuando estuviera muy cerca de cumplir, para que pudiéramos ver como su cuerpo iba cambiando. Pero surgieron varios problemas que obligaron a cambiar los planes:

  • La primera vez que quedamos fue en casa, un pequeño piso donde no hay una mísera habitación para usarla como plató. A todo esto, decir que en ese momento podría haber estado encinta o no, porque el resultado parecía más bien un ataque de gases o un atracón de comida antes que un feto creciendo. Las fotografías salieron bastante bien, pero en ningún momento se intuía nada en la tripa, así que supusieron más bien imágenes para su colección de tomas donde aparece guapa.
  • En la segunda ocasión, contamos con su primo, que coincidió que visitaba Málaga, y cuya profesión nos venía como anillo al dedo, maquillador y peluquero. Fuimos hasta los Montes de Málaga, bajamos un terraplén horroroso y allí comenzamos la sesión. El resultado me encanto; Ana estaba genial y teníamos varias mudas para jugar a las personalidades.
  • Por último, y a dos semanas de dar a luz, hicimos la tercera y última sesión. Conozco un viejo pueblo abandonado entre Pizarra y Málaga que es genial como entorno fotográfico. Allí aterrizamos, yo con mi cámara y Ana con una super barriga que ya no daba para moverla demasiado. De esta parte son las fotos más tiernas, ya no había posibilidad de muchos careos con diferentes registros y lo que más importaba era aparecer como lo que es, una gran mamá.

Aunque carezco de un plató, de una focos y de fondos para jugar fotográficamente en el interior, se como explotar los exteriores y, para mi, dan mucho juego con él o la modelo. Os dejo con algunas de las imágenes, algunas eran exclusivamente para ella y su pareja, para que hagáis vuestro juicio.

Desgraciadamente se han quedado muchas fotos que, por razones de desnudez, no se han podido mostrar😦 es una lástima porque la naturalidad debería ser una cosa que en nuestra sociedad tendría que estar inculcada desde siempre, pero hay ojos para todo, y más con una chiquita como mi musa Ana. Siempre guapita.

Pues ya sabes, si quieres unas como éstas, no dudes en pensar en mí; nos vamos donde guste y hacemos una sesión en condiciones, o dos o tres. No lo vamos a pasar genial. ¿Quieres ver otro ejemplo?

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